encontró una mañana
un crisantemo despintado
que un viandante distraído
perdió sobre el césped
en el jardín de los matices.
En Conngo encontrar es devenir omnisciente.
En Conngo encontrar es devenir omnisciente.
En conngo existe el placer. Aquello que no puede hacerse en forma placentera se considera difícil, insano o penoso, como no se escatiman perezas, lo difícil se parece mucho a lo imposible.
Indican que con el sucederse de las entropías, hasta las modas cambian y también los gustos, las burocracias y los automáticos corroen los organismos y actualmente vicisitudes tales como emprender, sorprenderse o enamorarse son circunstancias consideradas de lo mas singulares.
Los sabios primeros tienen lugares comunes, pero distinguen su huella en el arte de seleccionar. Las historias se diferencian por sus principios y sus fines, ciertos funcionarios, en cambio, se destacan en función a sus valores y formas de elegir.
Otras éticas, leyendas y personajes devienen marcas cuando se hacen masivas, las masas requieren mas destinos que senderos y esto suscita irrefrenables paradojas.
La mayoria se declara amante y perseguidor de grandeza aún cuando reclame mientrastantos o mendigue porlomenos y aunqueseas en patota.
Hay quien opina que no se debería, hay quien envidia y quien se emociona y se inmola entre congojas desparramadas. El resto vuela ...solamente vuela.
Dicen por acá que, todo cuanto fue, continua siendo y según parece, cada uno en Conngo se constituye en las historias que se empecina en vivir, cree y contar.
Durante las temporadas de paliza, las infamias resuenan y aturden a los aclaradores. Es entonces, que no florecen circularidades y todo se vuelve finito. La diferencia entre morirse, trasnochar a plena luna y doblar a la derecha en la segunda esquina, solo se resta en perfiles técnicos.